Un viaje que empieza en el aire
La mayoría de vuelos privados o comerciales aterrizan en Lima, desde donde se toma un jet ligero o un Airbus A320 hacia Cusco. Para mitigar la altitud (3.399 m), lo ideal es trasladarse en helicóptero al Valle Sagrado y comenzar allí la aclimatación con infusiones de muña y masajes de coca.
Estancias de ensueño
- Monasterio y Palacio Nazarenas (Belmond): lujo clásico con suites oxigenadas, piscina climatizada y mayordomo personal.
- Inkaterra La Casona: solo 11 suites con máximo silencio y elegancia colonial.
- Explora Valle Sagrado: 50 habitaciones, ventanales infinitos y más de 40 excursiones privadas.
- Sol y Luna – Relais & Châteaux: casitas de adobe, spa andino y programa ecuestre.
- Sanctuary Lodge: el único hotel junto al santuario inca, con acceso exclusivo antes del amanecer.
- Sumaq Machu Picchu: bañeras de hidroterapia y cocina quechua contemporánea.
Trenes con sabor y estilo
El Hiram Bingham ofrece tres horas de hedonismo ferroviario, brunch con maridaje a la ida y cena de gala a la vuelta. Para experiencias más íntimas, The Private de Inca Rail cuenta con coche-salón exclusivo, camarero propio y menú gourmet con vinos de altura.
Alta cocina a 3.500 metros
En Cusco destacan MAP Café, Cicciolina y Chicha (de Gastón Acurio). Pero la parada obligada es en el restaurante MIL de Virgilio Martínez, donde se sirven ocho “micro mundos” cultivados en el entorno de Moray.
Una exploración diferente del Machu Picchu
Recomendamos contratar un guía privado para acceder al santuario antes del amanecer. Luego, puedes subir a Huayna Picchu (acceso limitado) o a la Montaña Machu Picchu. A mediodía, un picnic gourmet preparado por el chef del Sanctuary Lodge espera junto al Puente Inca.
Para los más activos, Mountain Lodges of Peru organiza rutas lodge-to-lodge con caminatas de día y refugios con jacuzzi, carta de vinos y hospitalidad local. Y si el tiempo apremia, un helicóptero privado puede sobrevolar la cordillera Vilcabamba hasta Chinchero para un almuerzo con una familia textil tradicional.
Viajar a Machu Picchu en clave de lujo no consiste en dorar las piedras incaicas, sino en armonizar confort extremo, sostenibilidad y acceso auténtico. Te invitamos a descubrirlo en nuestro nuevo vídeo y dejarte inspirar.