Cerrar video
Youtube video

Últimos inmuebles en venta


Estupendo chalet independiente en el Parque del Conde de Orgaz.

Fantástico chalet independiente en la urbanización de Santo Domingo

Exclusivo chalet independiente con piscina en Fuentelarreina

Fantástico chalet adosado en Vega de la Moraleja

Fabulosa casa para reformar en Jeronimos

Magnífico Chalet Independiente en la mejor zona del Parque de Conde Orgaz

Magnífico chalet de lujo independiente en La Moraleja

Magnífica propiedad reformada en pleno Justicia

Magnífico Dúplex en Urbanización en Nueva España

Magnífico loft de 162m² en exclusiva urbanización de Sanchinarro.

Oasis urbanos: dónde disfrutar de las noches de verano más sofisticadas en Madrid

Jul 10, 2026

Al adentrarnos en las semanas más cálidas del año, el vibrante pulso de Madrid se traslada de manera natural hacia esos rincones escondidos y alturas privilegiadas que permiten deleitarse con la brisa del anochecer. Para nuestros amigos y clientes de De Salas, la búsqueda del frescor nocturno en la capital jamás está reñida con la máxima sofisticación. En el sector de la inmobiliaria de alta gama entendemos que el entorno donde decidimos disfrutar de nuestro tiempo libre define nuestra experiencia residencial; por ello, hoy os desvelamos cuatro oasis urbanos excepcionales donde la alta gastronomía, la historia y el paisajismo exterior se fusionan para ofrecer veladas memorables bajo el cielo madrileño, manteniendo un lifestyle siempre impecable.

Jardines secretos y terrazas con estrella en el centro de Madrid

Nuestra primera parada nos traslada al señorial distrito de Chamberí, donde se esconde El Jardín del Hotel Orfila. Este rincón idílico es un secreto a voces entre quienes aprecian la máxima discreción y la privacidad romántica. Custodiado por una vegetación frondosa y con el relajante murmullo de su emblemática fuente de fondo, es el lugar idóneo para una cena íntima donde el ruido de la gran urbe simplemente se desvanece. La propuesta gastronómica, dirigida por el prestigioso chef Mario Sandoval, fusiona la cocina tradicional con técnicas de vanguardia; para estas noches estivales, sugerimos degustar su excelente tartar de salmón con caviar o el delicado créme brulee de foie con frutos rojos y pistachos.

Por otro lado, elevándonos hacia el Olimpo de la alta cocina, la Terraza del Casino de Madrid en la histórica calle Alcalá se corona como un reclamo ineludible en el sector del lujo. En este majestuoso edificio de corte clásico se ubica la azotea exterior capitaneada por Paco Roncero, un espacio galardonado con dos estrellas Michelin y tres soles Repsol. Con unas vistas panorámicas impresionantes de la capital, los comensales pueden sumergirse en sofisticados menús degustación maridados por la sumiller María José Huertas, donde las navajas a la parrilla y la tarta de plátano con fruta de la pasión se convierten en los platos estrella del verano.

Monumentalidad y señorío con vistas al skyline histórico

La perspectiva monumental tiene su máxima expresión en la sexta planta del Palacio de Cibeles con el restaurante Cornamusa. Gestionado con maestría por el Grupo Azotea y el chef Manuel Berganza, este enclave ofrece una panorámica arquitectónica inigualable frente a la icónica fuente de Cibeles y el Banco de España. Su propuesta culinaria de esencia madrileña deleita con bocados excelsos como las croquetas de jamón ibérico y centollo o su imponente arroz meloso de rabo de toro.

Para concluir nuestro exclusivo recorrido, nos adentramos en la historia real con la Terraza del Campo del Moro. Si bien este recinto palaciego es célebre por sus maravillosos paseos, la forma más elegante de experimentar su entorno señorial es desde sus veladores privados con vistas directas al Palacio Real. Un marco único donde saborear un impecable jamón ibérico de bellota o un lomo de bacalao confitado sobre pisto madrileño.

En De Salas Luxury Homes sabemos que disfrutar de la ciudad desde sus ubicaciones más distinguidas forma parte de una experiencia de vida premium. Y usted, para su próxima velada de verano, ¿con qué atmósfera se queda: la privacidad romántica de un jardín palaciego como el del Hotel Orfila o la grandiosidad arquitectónica de la terraza Cornamusa en Cibeles?