París es mucho más que una capital europea; es un estado de ánimo. Es la ciudad donde el estilo no se impone, sino que se respira en cada esquina. Y si existe un lugar capaz de encarnar a la perfección la elegancia, la creatividad y el célebre art de vivre a la francesa, ese es, sin duda, Galerías Lafayette.
En esta nueva entrega de De Salas, hemos querido ir más allá de las simples compras para guiar a nuestros amigos y clientes por uno de los espacios comerciales más bellos del planeta. Un icono de arquitectura, historia y sofisticación que trasciende la moda para convertirse en arte.
De pequeña mercería a Palacio de la Moda
La historia de este emblema parisino es la historia de una visión ambiciosa. Las Galeries Lafayette Haussmann nacieron en 1894, fruto de la unión de dos visionarios: Théophile Bader y Alphonse Kahn. Lo que comenzó como una modesta mercería de novedades pronto se transformó, gracias a su audacia, en un auténtico palacio dedicado al buen vestir.
Sin embargo, fue en 1912 cuando el edificio cobró su verdadera dimensión histórica con la inauguración de su estructura principal, considerada hoy una obra maestra absoluta del estilo Art Nouveau. Pasear por sus pasillos es viajar en el tiempo a la Belle Époque, rodeados de escalinatas curvas y balcones florales que son un espectáculo en sí mismos.
La Cúpula: La Joya de la Corona
Lo primero que impacta al visitante al cruzar las puertas es la majestuosa cúpula neobizantina. Con 43 metros de altura, esta estructura de vidrio y hierro fue diseñada por el arquitecto Ferdinand Chanut y el maestro vidriero Jacques Gruber. Es una explosión de luz dorada y color que baña el atrio central, actuando como el corazón palpitante del edificio.
“Durante la Segunda Guerra Mundial, esta joya arquitectónica fue protegida con una estructura de madera para evitar daños por los bombardeos, un detalle que permitió que hoy podamos disfrutarla en su esplendor original.”
Actualmente, la cúpula está catalogada como Monumento Histórico de Francia y es, con razón, uno de los lugares más fotografiados del país, rivalizando en belleza con los grandes museos de la ciudad.
Innovación y Vistas Panorámicas
Galerías Lafayette ha sabido reinventarse sin perder su esencia. En 2019, la firma inauguró el “Lafayette Glasswalk”, una pasarela de cristal suspendida a 16 metros de altura. Esta instalación permite a los visitantes caminar literalmente sobre el vacío y admirar la arquitectura del atrio desde una perspectiva inédita y vertiginosa.
Pero la experiencia visual no termina en el interior. Si subimos a la terraza panorámica del octavo piso, París se rinde a nuestros pies. Desde allí se disfruta de una de las mejores vistas de la capital: la majestuosa Ópera Garnier en primer plano y, dominando el horizonte, la silueta inconfundible de la Torre Eiffel.
El Entorno: Un Distrito de Pura Elegancia
La experiencia de lujo se completa con el entorno. A pocos pasos de las galerías se encuentra la Ópera Garnier, un edificio hermano en espíritu que comparte la pasión por el detalle y el esplendor del siglo XIX. Muy cerca, también podemos encontrar los almacenes Le Printemps Haussmann y el histórico Hotel InterContinental Le Grand, cuyas suites conservan el aire imperial de antaño.
Bajo su lema histórico, “Siempre pasa algo en Galeries Lafayette”, este espacio sigue vivo con desfiles, eventos culturales y, cada Navidad, con un árbol monumental que atrae miradas de todo el mundo. Ya sea para una sesión de compras con un personal shopper, una cena bajo la cúpula o simplemente para admirar la arquitectura, este es un destino obligatorio.
Te invitamos a ver el vídeo completo para descubrir cada rincón de este fascinante lugar. En De Salas, seguiremos descubriendo los rincones más exclusivos del mundo para ti.





